El Comité Noruego del Nobel otorgó el viernes 9 de octubre el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navanethem "Navi" Pillay, de 85 años, por su labor en favor de la paz y el derecho internacional. Ese mismo día, el gobierno de Donald Trump anunció nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional, donde ella fue jueza.
La jurista sudafricana Navanethem "Navi" Pillay, de 85 años, ganó el Premio Nobel de la Paz 2026, anunciado el viernes 9 de octubre en Oslo. El Comité Noruego del Nobel la premió por promover la paz y el derecho internacional, y por su papel para que los crímenes de guerra, los de lesa humanidad y el genocidio lleguen a juicio. "La paz requiere justicia", escribió el comité. La noticia la encontró en Núremberg, Alemania, en la sala donde se juzgó a líderes nazis. Contó que primero pensó que era una broma. Ahí dedicó el premio "a todos los supervivientes de crímenes internacionales" y advirtió que la Corte Penal Internacional es blanco de ataques políticos. [4] [5] [7] [8] [9] [10] [11]
Horas después, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció sanciones adicionales contra la Corte Penal Internacional (CPI), donde Pillay fue jueza. Según la dependencia, ya había sancionado a 17 personas y las nuevas medidas buscan "defender la soberanía estadounidense". Trump, que el 7 de octubre dijo merecer el Nobel por resolver ocho conflictos, no habló directamente, pero republicó en Truth Social un mensaje que acusa a Pillay de odiar a Estados Unidos e Israel. Ella bromeó con compartir el premio con él. La cancillería israelí la acusó de "demonizar" a Israel. En cambio, la presidenta de la CPI, Tomoko Akane, y el alto comisionado de la ONU, Volker Türk, celebraron el galardón. [2] [4] [6] [11] [12]
Pillay nació en 1941 en Durban, en una familia de origen tamil, y creció bajo el apartheid, el régimen de segregación racial de Sudáfrica. Como abogada defendió a opositores al régimen, entre ellos Nelson Mandela. En 1995 llegó al Tribunal Superior de Sudáfrica y después al Tribunal Penal Internacional para Ruanda, que presidió de 1999 a 2003. Ese tribunal reconoció que la violación podía constituir genocidio. Fue jueza de la CPI entre 2003 y 2008 y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos hasta 2014. De 2021 a 2025 presidió una comisión de la ONU que concluyó que Israel cometía genocidio en Gaza, algo que Israel rechaza. Hoy es jueza en la Corte Internacional de Justicia en el caso contra Myanmar. [1] [4] [6] [8] [10] [11] [12]