El viernes 9 de octubre, el gobierno de Donald Trump sancionó a la Corte Penal Internacional como institución. Bloqueó sus bienes en Estados Unidos y prohibió las transacciones con ella, horas después de que su exjueza Navi Pillay ganara el Nobel de la Paz. La ONU, la Corte, la Unión Europea y varios aliados rechazaron la medida; Netanyahu la elogió.
Estados Unidos fue más lejos este viernes contra la Corte Penal Internacional (CPI), el tribunal con sede en La Haya que juzga crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio. Antes sancionaba a personas; ahora sanciona a la Corte entera. Según el Departamento de Estado, la CPI quedó designada bajo la Orden Ejecutiva 14203. Sus bienes en Estados Unidos o bajo control de estadounidenses quedan bloqueados y deben reportarse a la OFAC, la oficina del Tesoro que controla activos extranjeros. También se prohíben las transacciones con ella. El anuncio llegó horas después de que el Nobel de la Paz fuera para Navi Pillay, exjueza de la Corte. [3] [4] [5] [6] [8] [9] [11] [12]
El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que Trump nunca permitirá que la Corte procese a estadounidenses y advirtió: "o la CPI cesa sus amenazas, o nosotros acabaremos con la CPI". La Corte respondió que las sanciones son "un ataque contra el Estado de derecho" y que "la historia juzgará este momento". El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, las llamó "inaceptables", y el secretario general, António Guterres, se dijo "profundamente alarmado". La Comisión Europea dijo que era "profundamente lamentable" la decisión, y cancilleres de Canadá, Japón y varios países europeos respaldaron a la Corte. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, agradeció a Trump y a Rubio. [1] [5] [6] [7] [8] [11] [12]
Todavía hay margen de maniobra. Según el Departamento de Estado, el Tesoro emitió licencias, entre ellas un permiso temporal de 180 días para ciertas operaciones administrativas de la Corte, además de permisos para servicios en la nube, su sistema de pensiones y asuntos de personas detenidas. Ese plazo servirá para evaluar avances, y las medidas podrían cambiar. Rubio dijo confiar en "una solución diplomática". La Unión Europea se dijo lista para tomar "todas las medidas necesarias" para que la Corte siga trabajando, aunque no ha precisado si usará su "mecanismo de bloqueo", que prohibiría a empresas y bancos europeos acatar las sanciones. El Economista reporta que la Corte llevaba meses preparándose, por ejemplo cambiando su software de Microsoft. [3] [5] [6] [9] [11]